Fecha de creación, marco legal: Se crea en 1996 y se aprueba legalmente por el Acuerdo 7 233/2012 del Comité Ejecutivo del Con-sejo de Ministros de Cuba.
Categoría de manejo: Parque Nacional
Localización: Municipio Especial Isla de la Juventud.
Grado de significación: Nacional.
Superficie: 4 598,00 ha, de ellas 1 562,00 terrestres y 3 036,00 marinas.       
Administración: Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna (ENPFF).
Servicios para el visitante: Senderismo, buceo, servicios de cruceros.

El Parque se ubica en el Municipio Especial Isla de la Juventud, a 90 km de Nueva Gerona, su capital, y al oeste de la Península de Carapachibey, en el extremo sur- occidental de la isla. Forma parte como zona núcleo del Área Protegida de Recursos Manejados Sur de la Isla de la Juventud. Su acceso principal es por tierra, a través de una carretera de 120 km que parte desde Nueva Gerona. El acceso marítimo más utilizado es desde la Marina Colony, ubicada en la Ensenada de la Siguanea, a 16 millas náuticas del Parque.

La geomorfología de la llanura costera del sur tiene su origen en las barras coralinas y calcareníticas de varias generaciones. Los fondos marinos que se encuen-tran entre Punta Francés y Pedernales poseen interesantes comunidades arrecifales que se desarrollan en lugares más profundos y otras en zonas someras, extensos valles a diferentes profundidades, cangilones, solapas y cuevas. Sobre la superficie de esta llanura costera se pueden observar casimbas con formas cóncavas y cilíndricas de origen erosivo, con profundidad promedio de 3 m. El relieve es llano, con una altura promedio de 4 a 5 msnm. Entre los objetos de conservación se han identificado los ecosistemas costeros, los quelonios, las formaciones coralinas, el bosque semideciduo tropical y los uverales.

De importancia significativa es la presencia de Guaiacum sanctum, que forma comunidades peculiares en fracciones del bosque siempreverde, donde aparecen también sitios ricos en orquídeas. Se han identificado 6 especies de plantas endémicas: Tabebuia leptoneura, Cynanchum penicillatum, Pinosia ortegioides, Eugenia farameoides, Tapura abovata y Malpighia cubensis. Entre las especies de la flora terrestre más sobresalientes por su abundancia están el guano o yuraguano de costa (Thrinax radiata), almácigo (Bursera simaruba), guao de costa (Metopium toxiferum), soplillo (Lysiloma latisiliquum), hierba de vidrio (Batis maritima), vomitel (Cordia sebestena), brasilete (Caesalpinia bahamensis), caoba (Swietenia mahagoni) y cedro (Cedrela odorata). En la zona costera se localiza una amplia faja de uva caleta (Coccoloba uvifera), bien conservada, a la que se asocia el hongo comestible Cantharelus sinibarinus.

De los invertebrados se reporta un número superior de 1 000 especies de insectos y más de 150 especies de arácnidos. Posee una herpetofauna con alto grado de endemismo; una cifra mayor a 8 especies de anfibios, incluida 1 de las ranitas más pequeñas del mundo: Eleutherodactylus limbatus, y 20 especies de reptiles, de estas últimas sobresalen el cocodrilo americano (Crocodylus acutus) y la iguana (Cyclura nubila), además de especies de los géneros Ameiva y Leiocephalus, entre otros. Más de 70 especies de aves han sido registradas en el sitio, que cuenta con especies reconocidas mundialmente por su extraordinaria belleza, como el tocororo (Priotelus temnurus), y con varias endémicas, como el zunzuncito (Mellisuga helenae), el carpintero verde (Xiphidiopicus percussus insulaepinorum), el sijú platanero (Glaucidium siju vittatum) y el sijú cotunto (Gymnoglaux lawrencii). Entre los mamíferos se registran más de 3 especies de murciélagos cavernícolas, especialmente en la Cueva de los Murciélagos, que aunque es pequeña alberga varias especies que conforman colonias de maternidad. También existen poblaciones de jutía conga, constituidas por una subespecie local: Capromys pilorides ciprianoi.

Entre las especies de fauna marina más significativas por su valor ecológico y económico figuran el cobo (Strombus gigas), con grandes colonias, y la langosta espinosa (Panulirus argus). La parte frontal del arrecife alberga en su talud a baja profundidad especies descritas para aguas profundas, como el coral negro (Antipathes sp.) y algunos peces de escama (meros y pargos), siendo las más significativas especies como Lutjanus analis, L. jocu, L. cyanopterus, Epinephelus striatus y Mycteroperca venenosa.

Sobre la parte emergida se encuentran sitios arqueológicos que revelan restos de antiguas civilizaciones aborígenes de la Cultura Siboney, Guayabo Blanco o preagroalfareros, que vivían de la caza y la pesca y se alojaban en lo fundamental en cuevas, en algunas de las cuales se aprecian pictografías en colores rojo y negro. Se presume que el lugar formó parte de las rutas o zonas de influencia de corsarios y piratas, pues de esa época datan artículos encontrados de utilidad para estos grupos, como balas de cañón, jarras o cafeteras de gran envergadura fundidas de hierro y clavos de bronce, entre otros.