cayos de ana maría

Fecha de creación, marco legal:  Se crea en 1997 y se aprueba legalmente por el Acuerdo 4262/2001 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros de Cuba.

Categoría de manejo: Refugio de Fauna.

Localización: Provincia Ciego de Ávila.

Grado de significación: Nacional.

Superficie: 19 100,00 ha., de ellas 980,00 terrestres y 18 120,00 marinas.

Administración: Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna (ENPFF).

Servicios para el visitante: No posee.

 

 

Valores del Área:

Se ubica al sur de la provincia de Ciego de Ávila y ocupa su territorio en el municipio de Venezuela. El acceso solo se puede realizar por vía marítima, sin embargo guarda gran relación con el poblado de Júcaro y del pedraplén sur; en el primer caso, las vías de comunicación son las carreteras y vías férreas desde la cabecera municipal hasta Júcaro y Palo Alto; también se puede acceder por la terminal marítima ubicada al este de Palo Alto.

Su geología está dada por un conjunto de depósitos cuaternarios jóvenes (Holocénicos), siendo morfo estructuralmente continuación directa de la plataforma insular cubana emergida; su génesis es estructuro-hidrogénico-biogénico de tipo acumulativo con estratificaciones poco discernibles y yacencias horizontales concordantes sobre las rocas carbonatadas. Desde el punto de vista geomorfológico, los cayos de Ana María están constituidos por relieves llanos muy bajos, predominando las zonas bajas pantanosas siempre inundadas, que ocupan más del 80 % de la totalidad de los cayos y que presentan cierta estabilidad.

El inventario florístico reporta 24 familias, 43 géneros y 40 especies de plantas superiores, siendo las mejores representadas: Arecaceae, 5 especies; Fabaceae, 4 y Bignoniaceae, 3. Los elementos florísticos endémicos son escasos, con 3 especies pancubanas y 2 de Cuba Occidental-Cuba Central. El mayor endemismo se ubica en las palmáceas. Sus distintas formaciones vegetales se componen de la siguiente manera: bosque de mangles, bosque de ciénaga, matorral xeromorfo secundario, matorral xeromorfo costero, comunidades herbáceas, sabanas antrópicas, complejo de vegetación de costa arenosa, comunidades halófitas y herbazales de ciénaga.

El Golfo de Ana María es una importante región faunística, que corresponde al Distrito Cuba-Central, Subdistrito Camagüey. Dentro de los invertebrados, el grupo de los dípteros está representado por especies de distribución mundial, casi todas hematófagas, cuyas poblaciones son muy activas. Se destacan los invertebrados marinos que forman parte de algunas de las categorías de amenazas: el cangrejo moro (Menippe mercenaria), considerado en peligro (EN), los moluscos (Strombus gigas) y (Crassostrea virginica), incluidos dentro de la categoría  vulnerable (VU).

Entre las especies marinas se destacan los moluscos y crustáceos, algunos de ellos como el ostión (Cassostrea virginica), el camarón rosado (Penaeus notialis) y blanco (Penaeus schmitti), la langosta (Panulirus argus), jaiba azul (Callinectes sapidus).

La fauna vertebrada listada hasta el momento se compone de 80 especies, 46 familias y 25 órdenes. Los manglares y áreas marinas en general, cobijan unas 61 especies de peces, pertenecientes a 31 familias y 11 órdenes, de las que, 38 se observan en los manglares, 34 en los pastos marinos y 38 en el complejo de arena, cascajos, pastos marinos y cabezos de coral, tales como mojarra (Gerres cinereus), patao (Diapterus rhombeus), ronco (Haemulon sp.), pargo criollo (Lutjanus analis), lisa (Mugil curema), liseta (Mugil incilis), corvina (Bairdiella sp.), cubera (Lutjanus cyanopterus), caballerote (Lutjanus griseus), macabí (Albula vulpes), cocodrilo americano (Crocodylus acutus) y manatí (Trichecus manatus).

Algunos de los vertebrados terrestres endémicos a nivel de subespecie del área son, la iguana (Cyclura nubila nubila), carismático representante de la fauna cubana; el zunzún (Chlorostilbon ricordii ricordii) y el bobito chico (Contopus caribaeus caribaeus); a nivel de especie, la jutía conga (Capromys pilorides).

Es de destacar la presencia de la jutía conguino (Mesocapromys angelcabrerai), un endémico local de los cayos de Ana María. Se distribuye únicamente en cayos de mangle rojo sin tierra firme y su población se estima en no más de 400 individuos, por lo que se encuentra amenazada. Esta es la especie sombrilla que le confiere al área significación nacional.

Este Refugio de Fauna es de gran interés desde el punto de vista científico, por servir de amparo a numerosas especies de la ictiofauna marina del Golfo de Ana María, de importante valor comercial y a especies amenazadas como el manatí, el cocodrilo americano y tortugas marinas, además de las anteriormente mencionadas. Esta cayería, es considerada como un puente que interconecta a estos cayos con los del Archipiélago Jardines de la Reina. 

Según estudios arqueológicos, en la zona sur del municipio Venezuela existieron sitios de habitación aborigen pertenecientes al grupo preagroalfarero Siboney, conocidos también como recolectores-pescadores-cazadores. El principal asentamiento reportado de estos grupos se encuentra en el actual territorio de Palo Alto.

Durante la etapa de la neocolonia, en la cayería Ana María convivieron familias que se dedicaron a la elaboración de carbón de mangles y a la pesca, productos que vendían o canjeaban en los poblados de Júcaro, Jagüeyal y Stewart principalmente.

 

Archivo CNAP. Plan de Manejo Refugio de Fauna Cayos de Ana María (2009-2013). Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna, MINAGRI. Ciego de Ávila.